Abunda, hay demasiada, hay de sobra...
¿Cuántos niños en la calle has a diario solitos y desamparados?
¿Qué podemos hacer?
A veces veo esa situación y sé que me parte el alma, entonces, colaboro un poquito con ellos, cierro los ojos y continúo.... Sé que al menos por un rato mi mente pasea alrededor de ellos y por ellos, del por qué, de que me desagrada toparme con la pobreza cara a cara....
No tengo corazón para eso, duele ver que estén así...
¡ME ENCANTARÍA AYUDARLOS A TODOS!
Otras veces siento que es un mal irreversible pero yo tengo FE en que eso puede cambiar, en que la pobreza en el mundo entero puede disminuir a tal punto de que acabará....
La esperanza es la última que se pierde y yo no la perderé...
¿Y tú?
Acabemos con la pobreza contribuyendo poco pero con mucha fe!

